Historias de un ilicitano en Madrid: efemerides para recordar.
Aprietan los calores, a la capital española, preámbulo de la próxima estación que se avecina, Y se palpa entre madrileños el deseo de playas levantinas. Y no solo de madrileños, también de este que te habla desde la Madrid, poniendo cada sábado finales distintos a nuestra “Mar de Radio”.
No quiero irme hoy de las ondas ilicitanas sin entonar un Te Deum, por la efemérides que celebramos el pasado miércoles, cuando hace cuatro años, los ecos del Misterio inundaron la sede de la UNESO en Paris por la designación a la Festa del poble como PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD.
La euforia por la noticia que emanaba desde Paris fue secundada por los ilicitanos. Elche se convirtió en una fiesta total, que entre pólvora y volteos de campanas celebraba el galardón que había recibido su fiesta y que a partir de aquel momento se convertía en la fiesta de toda la humanidad.
La ciudad se alegro mucho más que cuando otorgaron también el mismo galardón a nuestro palmeral.
Los cantores de la Festa, cuando se enteraron del triunfo logrado, se congregaron en su casa, en la Casa de la Festa, y en la plaza del Congreso Eucarístico, no solo ellos sino también la parte menos visible y menos lucida del Misteri, y no por ellos la menos importante, es incluso una de las que más, como es el importante papel de los peluqueros y de las sastresas, de los tramoyistas del cielo y del cadafal y de todos de los que de una manera u otra mantienen año tras año y siglo tras siglo la tradició de tot un poble y es lo que la UNESCO premió.
Los que estamos más vinculados a esta fiesta, los minutos previos a la resolución de la noticia fue vivido como un parto, con nervios. Yo Antonio, recuerdo que estaba comiendo y con la radio puesta, hacia unos minutos que terminaba de hablar contigo como miembros de la familia de la Festa que éramos, cuando de repente se escucho la voz de Javier Muñoz diciendo, este es el sonido que se escucha en la sede de la UNESCO y se escuchaban los acordes del gloria. Al Misteri le llegaba el trofeo por el que había estado luchando. Te volví a llamar, y emocionado decías: Oscar, lo hemos conseguido ya somos patrimonio de la Humanidad.
Ahora estamos a escasos tres meses de disfrutar de este drama, de emocionarnos con la coronación, de mezclarnos en la tensión de la judiada, de bañarnos en la lluvia de Oropel
Pero y usted, querido oyente:
¿donde estaba el 18 de Mayo del 2001 cuando el Misteri fue declarado Patrimonio de la Humanidad?
¿Que hacía cuando se entero de la feliz noticia? ¿Cómo se enteró? ¿Quién se lo dijo? ¿A quien fue el primero en avisar?
A mi me lo dijo esta onda media…
No quiero irme hoy de las ondas ilicitanas sin entonar un Te Deum, por la efemérides que celebramos el pasado miércoles, cuando hace cuatro años, los ecos del Misterio inundaron la sede de la UNESO en Paris por la designación a la Festa del poble como PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD.
La euforia por la noticia que emanaba desde Paris fue secundada por los ilicitanos. Elche se convirtió en una fiesta total, que entre pólvora y volteos de campanas celebraba el galardón que había recibido su fiesta y que a partir de aquel momento se convertía en la fiesta de toda la humanidad.
La ciudad se alegro mucho más que cuando otorgaron también el mismo galardón a nuestro palmeral.
Los cantores de la Festa, cuando se enteraron del triunfo logrado, se congregaron en su casa, en la Casa de la Festa, y en la plaza del Congreso Eucarístico, no solo ellos sino también la parte menos visible y menos lucida del Misteri, y no por ellos la menos importante, es incluso una de las que más, como es el importante papel de los peluqueros y de las sastresas, de los tramoyistas del cielo y del cadafal y de todos de los que de una manera u otra mantienen año tras año y siglo tras siglo la tradició de tot un poble y es lo que la UNESCO premió.
Los que estamos más vinculados a esta fiesta, los minutos previos a la resolución de la noticia fue vivido como un parto, con nervios. Yo Antonio, recuerdo que estaba comiendo y con la radio puesta, hacia unos minutos que terminaba de hablar contigo como miembros de la familia de la Festa que éramos, cuando de repente se escucho la voz de Javier Muñoz diciendo, este es el sonido que se escucha en la sede de la UNESCO y se escuchaban los acordes del gloria. Al Misteri le llegaba el trofeo por el que había estado luchando. Te volví a llamar, y emocionado decías: Oscar, lo hemos conseguido ya somos patrimonio de la Humanidad.
Ahora estamos a escasos tres meses de disfrutar de este drama, de emocionarnos con la coronación, de mezclarnos en la tensión de la judiada, de bañarnos en la lluvia de Oropel
Pero y usted, querido oyente:
¿donde estaba el 18 de Mayo del 2001 cuando el Misteri fue declarado Patrimonio de la Humanidad?
¿Que hacía cuando se entero de la feliz noticia? ¿Cómo se enteró? ¿Quién se lo dijo? ¿A quien fue el primero en avisar?
A mi me lo dijo esta onda media…
