M M I X

Permíteme que te mire de lejos. Te veo muy grande -o te haces grande para mi- ¿no lo sé?
Hablan de ti como una amenaza; yo te conozco poco y te veo como uno más de esos que se te hacen cuesta arriba con “sus primeros” y después con “sus últimos” no quieres que se vayan.
¿Qué tengo que esperar de ti?
¿Qué esperas tú de mí?
No se trata de enseñar ahora tus cartas y mis cartas y ponernos a negociar. Tampoco voy a ir de farol.
Hablan de ti como una amenaza; yo te conozco poco y te veo como uno más de esos que se te hacen cuesta arriba con “sus primeros” y después con “sus últimos” no quieres que se vayan.
¿Qué tengo que esperar de ti?
¿Qué esperas tú de mí?
No se trata de enseñar ahora tus cartas y mis cartas y ponernos a negociar. Tampoco voy a ir de farol.
Ni mucho menos se trata de despojarme de vicios -que no tengo-. De esculturizarme de cara a los calores, o enriquecer mi curriculum con la lengua de Shakespeare, la de Victor Hugo o la de Miquel Martí i Pol... -eso estaría bien-, lo que pasa es que no se "en que", ni "donde" voy a poner la primera piedra de este tramo.
-Entre tu y yo-, te confesaré algo: "no me sobra nadie en este viaje".
